Un proceso es el conjunto de
procedimientos, conocimientos, herramientas y cultura requeridos para realizar
un trabajo.
Calidad se define como cumplir
con los requisitos.
El sistema de calidad es la
prevención, planeamos para cumplir con los requisitos.
La medida de la calidad es el
precio del incumplimiento, lo que nos cuesta hacer las cosas mal.
La calidad invierte en el precio
del cumplimiento, lo que nos cuesta asegurar que las cosas se hagan bien.
Un proceso en control significa obtener
resultados acordes al desempeño normal y este no siempre es el deseado o
requerido.
Controlar el proceso significa
gobernar las acciones para cumplir con los requisitos y obtener el resultado
requerido y deseado.
Los 4
aspectos a controlar en un proceso son procedimientos, capacitación,
herramientas y la cultura de hacer las cosas bien.
La materia
prima para definir los procedimientos son los requisitos y todos los pasos
deben contribuir con el cumplimiento.
La
capacitación se enfoca a los conocimientos necesarios para ejecutar el
procedimiento y el uso de las herramientas.
Las herramientas deben permitir
cumplir los requisitos, minimizar las probabilidades de error y aumentar la
eficiencia de la tarea.
La cultura de hacer las cosas
bien no significa que no tendremos errores sino que ante un error se buscan
soluciones que lo prevengan.
El 80% de los problemas depende
del 20% de las causas, la calidad busca resolver el 20% crítico y no el 80%
trivial.
La medición de los procesos es la
piedra angular para la mejora, sin medición la probabilidad de resolver
problemas triviales es muy alta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario